Imagen del doctor David J. Ores que inspiró el proyecto "Las apariencias engañan". Fotografía de Buck Ennis.
Imagen del doctor David J. Ores que inspiró el proyecto "Las apariencias engañan". Fotografía de Buck Ennis.

La desinformación o la mala información acerca de los tatuajes provoca que muchas personas no se atrevan a tatuarse aunque quieran hacerlo. También es exceso de información o el hecho de recibirla por parte de un líder de opinión puede crear una información confusa y falsa sobre los tatuajes.

 

Es habitual escuchar en conversaciones una serie de mitos o rumores sobre los tatuajes que están muy extendidos, tales como que no se puede donar sangre si tienes un tatuaje, que tatuarse duele muchísimo, que los tatuajes tienden a perder el color o cambiarlo, que no una persona tatuada no puede realizarse una resonancia magnética, así como todas las connotaciones negativas que se le dan a una persona simplemente por ir tatuada.

 

La mayoría de estas afirmaciones son falsas. El arte del tatuaje se ha ido profesionalizando cada vez más. Tatuar no es sencillo: implica muchos años de aprendizaje y un gran conocimiento sobre tipos de pieles, pigmentos, control de tiempo, normativas de higiene y esterilización de equipo.

Los tatuajes han evolucionado

Antes era probable que un tatuaje perdiese color con el tiempo debido a la calidad de las tintas que se usaban, pero a día de hoy las tintas se mantienen invariables con el paso de los años. Además, las máquinas que se utilizan tienen una gran precisión. Realizarse un tatuaje no supone un riesgo si se toman unas medidas de higiene adecuadas.

 

Aún así, los prejuicios sobre este arte tienen cada vez menos presencia en la sociedad, pero siguen suponiendo un problema para muchas personas y se sigue creyendo en los falsos mitos que se han creado en torno a todo este mundo. El proyecto "Las apariencias engañan" tiene como objetivo desestigmatizar la imagen negativa que se tiene acerca de los tatuajes.

El dolor depende de la zona, no del color

En muchas ocasiones se escucha que los tatuajes a color o los tatuajes en blanco duelen más que los que son realizados en blanco y negro. El blanco es el último color que se aplica en un tatuaje, por lo que se puede percibir como más doloroso ya que muchas veces el profesional que está realizando el tatuaje tiene que repasar algunas zonas que acaban de ser tatuadas recientemente y están más sensibles en ese momento. No obstante, esto no es cierto, ya que el dolor va a depender de la zona en la que se haga el tatuaje y el umbral de dolor que posea la persona tatuada.


 

Ötzi, el hombre de hielo

Uno de los rumores que existen en el mundo de los tatuajes es que debes llevar en tu cuerpo un número impar de tatuajes para no tener mala suerte. Esta historia nace del hallazgo de la momia de Ötzi. Ésta es la momia tatuada más antigua que se conoce y lleva 57 tatuajes. Al ser este un número impar, se ha extendido la creencia de que ésto atrae a la buena suerte y, además, se entiende como una manera de homenajear a Ötzi.


Es posible borrar un tatuaje

Los tatuajes son permanentes, pero no son para toda la vida si no quieres. Antes de hacerse un tatuaje, hay que pensárselo bien, pero si en algún momento se necesita retirarlo de la piel, se puede recurrir a técnicas actuales para eliminar tatuajes como el láser. El número de sesiones necesarias para quitar tatuajes totalmente un tatuaje depende de muchos factores como el color, la calidad de la tinta, la zona, la antigüedad o la profundidad. La media de sesiones para un tratamiento completo suele ser entre ocho y quince. La contraindicación es que el láser dermatológico puede dejar una leve cicatriz.