Higiene e hidratación

El film debe retirarse unas horas depués de la realización del tatuaje.
El film debe retirarse unas horas depués de la realización del tatuaje.

Una buena higienización de la zona evitará infecciones. Lo más recomendable es lavar la zona tatuada con un jabón de PH neutro. Este jabón deberá ser guardado cuidadosamente en un lugar higiénico o envuelto en film para evitar que se contagie de microorganismos que puedan afectar a su inocuidad.

 

A la hora de realizar la aplicación del jabón, debemos frotar la pastilla con las manos limpias y en agua fría, para que se disuelva. Luego se masajea la zona tatuada hasta remover todo el excedente de tinta y solventes que el cuerpo ha ido eliminando. Hay que realizar este masaje cuidadosamente. Podemos aplicar el jabón a toques, pero nunca de forma brusca o frotándolo.

 

Una vez finalizado este paso debemos secar la herida, suavemente o a palmadas, con una servilleta descartable. Este proceso hay que repetirlo entre dos y cuatro veces por día. Hacerlo menos veces no ayudaría a desinfectar la herida y hacerlo más podría llegar a provocar que la costra del tatuaje se ablande demasiado.

Un tatuaje mal hidratado se verá seco y agrietado.
Un tatuaje mal hidratado se verá seco y agrietado.

Es importante evitar el uso de otro tipo de jabones ya que los perfumes que suelen tener la gran mayoría de éstos pueden irritar la piel. Además, jamás debemos tocar al tatuaje sin lavarnos las manos previamente. Si realizamos alguna actividad física o deporte es recomendable que limpiemos la zona al concluir, ya que el sudor desprende un salitre ácido que irrita la herida. Los baños de inmersión de cualquier tipo, tanto en bañera, piscina, río o mar; no son recomendables en absoluto ya que la subexposición al agua puede ablandar la costra del tatuaje más de lo adecuado. Es importante mantener la herida lejos del polvo y no exponerla a ambientes en que la suciedad abunde.

 

Hidratación o humectación

El tatuaje debe mantenerse hidratado para evitar que la costra se endurezca arrastrando durante su desprendimiento partículas de tinta que deberían permanecer bajo algunas capas de piel. Esto podría producir huecos de color en el dibujo. Por lo tanto, es fundamental la humectización a la hora de obtener un resultado óptimo.

Dependiendo del profesional te recomendará el uso de vaselina sólida, crema de PH neutro (como la de la marca Nivea) o pomadas específicas para la curación de tatuajes (como la Bepanthol).

 

En todos los casos el ungüento se debe aplicar cada vez que se lave la herida o en todas las ocasiones en que se perciba la piel demasiado seca, tirante o con picores. Estos últimos son normales de la cicatrización. La sobrexposición a la pomada puede devenir en una supuración anormal de la piel o ablandamiento de la costra del tattuaje con la consiguiente perdida del tinte.