Las recomendaciones sobre el cuidado de tu tatuaje va a variar dependiendo del artista que te lo realice, ya que cada uno tiene sus propios métodos y conoce diferentes productos y es aconsejable hacer caso de lo que te diga. No obstante, hay una serie de cuidados que debes realizar en el tatuaje cuando acabas de hacértelo.

 

El tatuador realizará su trabajo y, una vez haya finalizado, limpiará los excesos de tinta, lo protegerá con vaselina y lo vendará, normalmente con film transparente.Probablemente el artista recomendará retirar el film pasadas unas pocas horas para limpiar con agua y jabón hipoarlégino la zona tatuada. Es muy importante que no se frote ni se rasque la zona con fuerza. Tras secar la zona, se pondrá una pomada cicatrizante.

 

Es importante no olvidarse de que un tatuaje es una herida abierta, por lo que hay que tener especial cuidado. Es muy importante no tocar nunca el tatuaje con las manos sucias. El tatuaje tarda en curar aproximadamente unas dos semanas, variando de la cicatrización de cada persona. No se deben arrancar las costras ni las pieles que salgan y hay evitar rascar el tatuaje, ya que en cada costra hay tinta y al arrancarla nos la llevamos dejando un espacio sin tinta en el tatuaje. Las costras se cen solas. Una vez terminada la cicatrización, seguir aplicando crema hidratante para que los colores perduren.

Después de que se haya curado

Si todo el proceso de curación ha ido bien, probablemente el tatuaje mantenga un color brillante y muy nítido. También influirá el tipo de piel en el que se ha realizado. No obstante, un tatuaje puede perder intensidad con el tiempo y por el hecho de estar expuesto al sol. Para recuperar su color inicial, se puede repasar. Este proceso se podrá realizar una vez que el proceso de curación esté terminado y consistirá en volver a tatuar encima del tatuaje, tras lo cual habrá que volver a pasar por el proceso de curación. No obstante, hay que tener en cuenta que ciertos colores, una vez asentados, se ven diferentes que cuando están recién puestos en la piel.

Evitar el roce

Es importante tratar de rehuir el roce cuando el tatuaje está en proceso de curación, por lo que hay que tratar de utilizar ropa que no se pegue en exceso a la piel para evitar el roce constante. Las rozaduras son más fáciles o difíciles de evitar dependiendo de la zona donde se haya realizado el tatuaje.


Evita la luz directa del sol

Durante el primer mes tras la realización del tatuaje, la zona tatuada no debe recibir los rayos del sol de forma directa. Una vez superado ese tiempo de curación, también hay que proteger la piel del tatuaje, para lo cual se puede usar crema solar, más aún si está expuesto a los rayos solares.


Evita la humedad

Durante el primer mes tras la realización del tatuaje no se recomienda bañarse en la piscina, el río o el mar, ya que mojarlo en exceso puede ser perjudicial. Es bueno ducharse con él al descubierto, pero hay que intentar no mojarlo en exceso y retirar el jabón que caiga sobre él.